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domingo, 28 de abril de 2013

¿Por qué el brainstorming no es una de las técnicas recurrentes en nuestros país? ¿Para qué sirve y por qué es esencial?




Una de las técnicas más extendidas en el mundo de los negocios como base de creatividad y de resolución de problemas es el brainstorming o tormenta de ideas. Sin embargo, en España, tal y como pasa con muchas otras prácticas que favorecen la compenetración y el trabajo en equipo, parece que la mayoría de las empresas son reacias a ponerlas en prácticas o a hacerlo bajo unos parámetros erróneos.

¿Por qué es importante el brainstorming? 

En su inicio fue una manera de hacer florecer la creatividad y potenciar al máximo la discusión dentro de un equipo para encontrar ideas nuevas. Las empresas innovadoras son las que siguen usando esta técnica para hallar nuevos proyectos en los que invertir o nuevas líneas de actuación.

Más tarde se extendió a propiciar discusiones en búsqueda de soluciones para resolver conflictos externos o internos de la empresa.

En ambos casos lo que se persigue es que el equipo entre en una dinámica productiva y positiva, dialogando, proponiendo y encontrando la mejor de las opciones para el propósito por el que han sido convocados.

¿Cuáles son los factores que hacen que en España no sea una práctica extendida?

  • El tejido empresarial español está mayoritariamente formado por empresas familiares

    Estudios del Instituto de la Empresa Familiar en España cuantifican en el 85 % el porcentaje de empresas familiares en nuestro país. Hay más de dos millones de empresas familiares que representan tres cuartas partes del empleo privado, y dan trabajo a más nueve millones de personas. Su facturación equivale al 70 % PIB nacional (Fuente).

    El mayor problema de estas empresas es la rigidez ante el cambio o a dejar que miembros de la organización ajenos a la familia puedan aportar nuevas ideas y que sean aceptadas por el Consejo. No son todas, pero la gran mayoría pasan de padres a hijos y su gestión diaria y la toma de decisiones pocas veces cae en manos de gente ajena a la confianza del ente familiar o del mismo seno de la familia.
  • Falta de cultura en innovaciónTal como traté en un post anterior, somos un país que no está culturalmente centrado en la innovación por lo que prácticas que potencien el ingenio y la creatividad en sus equipos es percibida como inútil o pérdida de tiempo.
  • Empleados frente a profesionalesYa estamos viendo, en estos tiempos, como los profesionales cualificados han de salir de nuestro país en busca de oportunidades de futuro. Aún y así, la percepción muchas veces de esas personas en las empresas ha sido la de un empleado y no de un profesional del cual poder sacar todo el partido posible.

    La estructura previa a la entrada de un nuevo profesional en la empresa se muestra escéptica con él por su posible falta de experiencia en el sector, su edad, su creatividad o sus ganas de aportar nuevas ideas. Normalmente, al cabo de un tiempo, ese profesional acepta su condición en la organización y se limita a hacer su trabajo sintiéndose probablemente infravalorado ante la cantidad de ideas o proyectos que le gustaría empezar, pero ante las primeras reacciones a sus iniciativas previas decide acomodarse y no volver a intentarlo.

    No es triste desaprovechar tanto talento, tanto espíritu y tantas ganas de cambiar las cosas. No creo que se pierda nada por escuchar propuestas y tomarse un tiempo para valorarlas como se merecen.
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En el caso de que alguien haya cambiado de opinión sobre su empresa y quiera probar esta técnica, ¿qué se necesita para poder sacar el mayor partido a una sesión de brainstorming?

Lo principal es tener la mente abierta a nuevas posturas, a ideas frescas, en definitiva, al cambio o la evolución del negocio.

En segundo lugar hay que implicar a toda la organización en este nuevo enfoque. Para los grupos deberán escogerse personas de diferentes estamentos de la jerarquía, de distintos departamentos o de con experiencias diversas. La elección debe estar en consonancia con el tema que se va a tratar.

En tercer lugar, la reunión debe ser un diálogo o intercambio de ideas y posiciones, no un enfrentamiento. En este punto se deben identificar cuáles son las personas con mayor propensión a dialogar y a aceptar otros puntos de vista. Si incluímos en el grupo a una persona cerrada en sus ideas o con propensión al enfrentamiento con otras posiciones, debemos evitar que forme parte de ningún debate porque, no sólo no sacaremos ningún fruto de la técnica, sino que además propiciaremos un ambiente tenso entre personal.



Durante el brainstorming se deben seguir una serie de pasos que deben estar claros por el grupo:
  1. Pre-Brainstorming: 
    • Planteamiento del problema o de la situación que se debe tratar. Hay que focalizar la reunión y asegurar que el objetivo del brainstorming está clara. 
    • Se debe aportar toda la documentación necesaria sobre el tema a cada uno de los miembros.
    • Escoger al grupo de personas que conforman el grupo y dejarles un tiempo para que puedan asimilar toda la información aportada.
  2. Brainstorming:
    • Determinar una duración para la reunión y proveer al grupo de una pizarra con rotuladores de diversos colores
    • Primer paso - Entre los miembros del grupo deben identificar los aspectos clave del problema a tratar, priorizándolos para establecer una lista de acción inicial.
    • Segundo paso - Abordar cada uno de los aspectos por separado, aportando soluciones a cada uno de ellos sin diálogo, simplemente lanzando ideas al aire y apuntándolos en la pizarra.
    • Tercer paso - Empezar a dialogar sobre cada una de las propuestas que han salido y verificar su viabilidad, su potencial y su prioridad para afrontar el problema. De esta manera se reducen las opciones finales a llevar a cabo basándose en argumentos prácticos y sólidos. 
    • Cuarto paso - Al final debe redactarse un informe en el que se especifiquen los problemas identificados, las propuestas de acción para cada uno de ellos y el periodo de revisión para cada una de las mismas. 
  3. Post-Brainstorming: 
    • Los responsables de cada área implicada deben revisar el documento y determinar su aprobación. En este punto es donde hay que ser críticos y saber que la intención del Brainstorming es ayudar a mejorar o a solucionar aspectos clave de la empresa. 
    • Una vez aprobadas, se deben poner en marcha las acciones y determinar el tiempo de control para ver resultados.
    • Pasado el tiempo requerido se deben recopilar los datos necesarios para comprobar la respuesta de las acciones en la empresa y si se deben corregir, paralizar o potenciar. 
El miedo al cambio es humano, pero no ser proclives a evolucionar puede dañar al futuro de la empresa. Para ello, además, hay que empezar a pensar en que trabajamos con un equipo de profesionales con sus experiencias, sus estudios, sus ideas y sus ganas de demostrar su valía. ¿Por qué no hacer una prueba?¿Hay algo que perder o algo que no ganar?